martes

Enero

La única forma de evitar mi fuga es aferrarme fuerte, perseguirme, rodearme, tender no un puente sino una trampa. 
Cuanto más amor, más miedo, más fuga... Como lo escribí hace un par de semanas, mi forma de demostrar interés es la huída desesperada y cuanto más grande el portazo, más hinchado está el corazón (lo sé, es la peor táctica porque sin manual de lectura es imposible saber que pido a gritos que me retengan).