martes

De tí nunca escribí, principalmente porque conocías este lugar, lleno de cajas pesadas donde se refugia mi memoria.
Sabías mucho de mi y eso me asustaba, sabía que me podías leer con facilidad, y darte más pistas a través de la escritura pudiese haber sido fatal, porque haber sido tuya hubiese sido espantosamente fácil, y como sabes, eso me hace huir. 
Y de ti huí.